Querida sociedad, que sepas que apestas. Vivimos en una realidad irreal.
¿Desde cuándo que se noten los huesos que ni siquiera sabíamos que existían es
sinónimo de belleza? Sin ofender a nadie, pero algunas modelos dan grima. Entre
lo delgadas que están, que no pueden sonreír mientras desfilan, y la ropa que
les ponen…parecen diabólicas. Lo peor de todo, no es que mires la televisión y
las presentadoras sean delgadas, no es que abras una revista y sean todas
preciosas…lo peor de todo, es querer ser como ellas. Obsesionarte con tu peso,
dejar de comer, contar calorías. ¿Os hacéis una idea del daño que causa ver
esos sacos de huesos a diario? Y luego la gente no entiende por qué hay
anoréxicas y bulímicas. Es la propia sociedad la que crea estas enfermedades. Y
por sociedad me refiero a nosotros mismos. Somos los primeros en criticar a alguien,
quien lo niegue, miente. Pero lo peor que le puede pasar a alguien es ser su
propio enemigo, aunque muchas veces, ese “alterego” maligno, es por culpa de
los insultos, burlas y críticas que han recibido durante un periodo de tiempo.
Supongo que cuando llevas meses escuchando que te llamen “gorda” por no tener
una talla 34 de pantalón empiezas a creer que verdaderamente lo estás. Y aunque
no tengas ese problema, las tiendas de ropa te hacen sentir mal. Vas de compras
y en cada tienda hay tallas diferentes. Y no solo eso, es que de cada vez, las
tallas son más pequeñas. A este paso, las que tengamos más de una 36 de
pantalón tendremos que ir a que nos hagan la ropa a medida.
Si el propio sistema y las fábricas ya nos imponen esos prototipos de belleza
imposibles, porque, no sé a vosotros, pero a mí me gusta comer, mal vamos. Hace
unos años belleza era sinónimo de estar rellenita, con curvas. ¿Qué te ha
pasado sociedad? ¿O debería llamarte “suciedad”?
El físico es lo que entra por los ojos, la primera impresión. Pero no
deberíamos juzgar por ello. Nadie es perfecto. NA-DIE. Así que antes de
criticar el físico de alguien, mírate al espejo y cuenta todos esos pequeños detalles
que no te gusten de ti. No te gustaría que alguien se riera de ellos, ¿verdad?
Suficiente tenemos cada uno con lo nuestro, como para que venga alguien y se
ría de nosotros.
Así que desde aquí hago una llamada a tiendas de ropa y jefes de la
industria modelística: estar en los huesos no es ni estético, ni bonito, ni
mucho menos saludable.
Y chicas y chicos con problemas de autoestima: el espejo miente. No somos Barbies, somos personas.
STAY STRONG.
El mundo necesita más mentes que piensen como la tuya - @sandrasare
ResponderEliminarJo, muchas gracias en serio :')
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